Montaña

La Puna

La Puna: un mundo hostil pero cautivante
La visión en la Puna es casi irrestricta. El altiplano ondulado se interrumpe a veces por la presencia de quebradas o valles excavados por ríos. Lagunas y salares salpican el grandioso panorama, mientras en la lontananza asoman volcanes nevados.
En la foto: la hoyada del San Juan Mayu en El Angosto, la población más septentrional de la Argentina y el cerro Branqui, punto limítrofe.

 

El montañés andino tiene aproximadamente 5,7 litros de sangre, compuesta por glóbulos rojos en más de un 50%. En cambio los hematíes del habitante de las tierras bajas (que tiene tan sólo unos 4,7 litros de líquido sanguíneo) no alcanzan a la mitad de su total.
Así se adaptan también los animales a la escasez de oxígeno en la altura, causante del temido “mal de la montaña”.

 

A 16 kilómetros de Abra Pampa, a la vera de la RP 11 que conduce a Casabindo, en el paraje Miraflores, se encuentra la estación zootécnica del INTA, llamada popularmente La Vicuñera. Aquí se experimenta con la esquila de estos auquénidos —las vicuñas— para obtener su lana, que cuesta unos 100 dólares el kilo (cien veces más que la de oveja). En los extensos potreros de cría y cruza de camélidos pueden observarse los hermosos animales; en territorio argentino, al presente, pacen en libertad unos 40.000 ejemplares.

 

Ca­sa­bin­do se en­cuen­tra a 55 ki­ló­me­tros al su­does­te de Abra Pam­pa, por RP 11. Po­see una her­mo­sa igle­sia, por su mag­ni­fi­cen­cia lla­ma­da “la ca­te­dral de la Pu­na”. El 15 de agos­to de ca­da año se rea­li­za en es­te pue­blo el tra­di­cio­nal “To­reo de la Vin­cha” don­de, en una co­rri­da im­pro­vi­sa­da, el to­re­ro de­be arran­car al to­ro una cin­ta con me­da­llas de pla­ta ata­da en sus cuer­nos. Las co­lo­ri­das dan­zas de los in­dí­ge­nas con mo­ti­vo de esta fiesta al­can­zan gran ex­pre­si­vi­dad.

 

 


Comments are closed.