Un océano blanco

La Ruta 40 se cruza en la Puna con la Ruta 52. Esta última nace en Purmamarca y termina en el Paso de Jama (que es el Paso Internacional Argentina-Chile) y atraviesa Salinas Grandes.

Salinas grandes es un salar limítrofe de las provincias de Jujuy y Salta de una superficie de 212 km2, a 3450 m sobre el nivel del mar. Es el tercer salar más grande de Sudamérica.

Este inmenso océano de sal se asemeja a la visión de un paisaje nevado o de un desierto blanco y brillante, en el que se construyeron piletones para la extracción de sal. En contraste a este desierto blanco se pueden ver las montañas que forman parte de la Precordillera de los Andes.

Tradicionalmente los métodos de extracción empleados de abril a noviembre (época sin lluvias) son tres: se rastrilla la superficie y se embolsa; se cortan panes o ladrillos de sal; o se cavan cubetas cuyo interior se llena de agua saturada, que permite el crecimiento de grandes cristales. Hoy en día, estos métodos están siendo remplazados por maquinarias modernas, aunque aún es posible ver cómo se transportan los bloques a lomo de burro.

No hay transporte público que llegue al salar, pero hay agencias que organizan viajes e incluso es posible ir en remis desde Purmamarca, que está a 66 km del salar, aunque debido al camino de montaña y las subidas y bajadas hay que recorrer 120 km aproximadamente.

Al costado del camino hay un parador. Ahí pueden estacionar los autos, se pueden dejar los bolsos y comprar artesanías a los habitantes de la región.

 

Consejos de alguien que visitó el salar:

Lleve anteojos de sol y use protector solar: el sol y el reflejo en el paisaje son muy fuertes. Lleve también manteca de cacao, el frío seco de la zona y la sal que vuela pueden irritar los labios y secarlos.

Y sobre todo, no se adentre en los caminos marcados si no conoce, ¡puede perderse!

Uno de los mejores momentos del día para ir, si es que lo visita en el otoño temprano o en la primavera, es el atardecer.

Por favor lleve cargado el celular o una buena cámara, sacará fotos inolvidables.

 

Otras maravillas de ese cruce: el cerro nevado de Chañi

El cerro nevado de Chañi es el cerro más alto de los Andes jujeños con 5896 m de altura. Allí lo conocen como “Nevado de Chañi”. Tanto por la Ruta 40 como por la Ruta 52 es posible llegar a él.

Es un destino al que llegan varios andinistas que se aventuran a escalarlo y tiene varios refugios ubicados a diferentes alturas. Incluso ha sido escalado en invierno, momento en el que la temperatura se mantiene bajo cero casi todo el día.

El primer ascenso registrado ocurrió en 1901. Una expedición en 1905 encontró en la cima el cuerpo momificado de un niño de cinco años que probablemente había sido sacrificado en un ritual.


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